lunes, 27 de mayo de 2013

Medio Ambiente: ¿Por qué no hay debate en la calle?


El pasado 9 de Mayo se aprobaba en el Congreso de los Diputados la nueva Ley de Costas con los votos del Grupo Popular capitaneado en este caso por el Ministro del ramo, el Sr. Arias Cañete. Ya escribí un artículo sobre el tema (“Costas, montes: ¿Es el modelo?”). En este, mostraba mi preocupación por una ley que, aunque no permite  nueva construcción a 20 m del mar como han desinformado algunos medios y dejado entender algunos grupos ecologistas, pone en manos de los Ayuntamientos actuaciones hasta ahora muy restringidas en las viviendas ya construidas a esa distancia pudiéndonos esperar lo peor por como han gestionado la mayoría de estos el urbanismo recientemente, por no hablar de la posibilidad de ciertas amnistías que aún está por ver. Un tema, en fin, que nos atañe a todos, si deseamos un litoral sano, atractivo, con un modelo sostenible, una buena calidad de vida y un medio ambiente saludable y respirable.

Los que me conocen saben que soy usuario del transporte público. Esto no le hace a uno mejor que aquellos que usen vehículo propio, pero sí da cierta ventaja en algo muy importante: tomarle el pulso a la calle.  En lo que va desde que se aprobara el texto hasta que escribo este post (unos 15 días) ninguna de las conversaciones que he escuchado tenía en su epicentro tan vital normativa ni ninguna otra relacionada con nuestro medio ambiente y no es porque la política no ocupe un lugar determinado en las mismas (ahora, ya que hace unos años lo frecuente era oir la expresión “paso de la política”. “Hasta que tenga el agua al cuello” tendría que haberse añadido a esa frase.) Días después de aquel día 9, sin embargo, en uno de mis trayectos en bus escuché como una señora (de media edad, cierta imagen de recursos, sin aparentar ser un político aunque su discurso era calcado al de muchos de ellos) adoctrinaba a otra de aspecto similar sobre la situación política del país. El análisis no podía ser más desalentador:   Los “anteriores” (así los llamaba) que hacían cosas por la gente, frente a “estos” que sólo buscan ganar dinero a toda costa privatizando. Ojo, que muchas otras conversaciones son iguales, pero cambiando de bando al malo, pero esta en concreto era así.

Con todos mis respetos a las opiniones de todo el mundo y sin querer extrapolar a toda la sociedad jugando a sociólogo, porque no soy tal sino biólogo, opino que cualquier persona que lea, no ya libros sino prensa, se dará cuenta que esta es una visión de parvulario. Una forma de ver las cosas simplista y sesgada, una media verdad que se cae con tan sólo tirar de hemeroteca, gracias a la cual se podrá comprobar que los males que afectan a la clase política la afectan en su conjunto (no estoy diciendo que todos los políticos sean iguales a nivel individual sino que las estructuras de los partidos, al menos de los dos grandes, comparten los mismos vicios sea cual sea su posición ideológica). Todos conocemos grandes casos de corrupción en los que están involucrado por activa o por pasiva uno u otro partido (Trama Gürtel en el PP, trama de los EREs de Andalucía en el PSOE  e IU, tramas varias de los Puyol en CiU…),  sabemos también de un estado que no ha hecho más que incrementarse mientras la ciudadanía y el sector privado se aprieta el cinturón beneficiando a administraciones autonómicas de todo signo político con déficits a la carta y otras facilidades para que puedan seguir manteniendo estructuras o cargos totalmente superfluos o prescindibles, sabemos también de las locuras al calor de la burbuja inmobiliaria de las Cajas de ahorro cuya factura para el contribuyente asciende a casi 40.000 millones de euros y en cuyos sillones se sentaban día a día representantes de todos los partidos y de los sindicatos, sabemos también del descontrol urbanístico sobre el que circula por ahí cierto mapa de la corrupción que sin necesitar ser contrastado caso por caso sí nos da una idea de que este tipo de corrupción tampoco es cosa de buenos o malos. De medio ambiente tenemos para escribir una enciclopedia de barrabasadas cometidas por unos y otros desgraciadamente. Y podríamos seguir.

Es, en definitiva, una crisis institucional y política sin precedentes que en mi opinión tiene en origen aunque no queramos verlo al votante. Porque tenemos que recordar que esta clase política que ahora vilipendiamos no ha llegado al poder a través de golpes de estado ni de conspiraciones financieras como tanto gusta decir a algunos, sino mediante votos. Y es hora de que nos formulemos la pregunta más políticamente incorrecta e incómoda de todas: ¿Tiene ahora mismo todo aquel que acude a las urnas los suficientes elementos de juicio para llevar a cabo una acción tan trascendental como es el voto?

Yo creo que no. ¿Tiene solución? Claro y en ella podemos participar todos (maestros, escritores, periodistas…): desarrollar el espíritu crítico como valor fundamental desde las edades más tempranas, valorar la honestidad intelectual por encima de todas las cosas y rechazar a aquellos que fruto de dogmatismos y partidismos la abandonan, tomar conciencia de la importancia de ser partícipes en el rumbo de los acontecimientos mediante un arma tan poderosa e infravalorada como es el voto, identificar las capillitas ideológicas como anuladoras de la voluntad y del pensamiento y alentadoras de la división (Ya dijo Fernando Morán que el gran enemigo de la democracia es la militarización del pensamiento político), exigir a los medios una información veraz... Sólo de esta forma podremos crear una sociedad plenamente democrática formada por seres adultos, responsables y libres.


Bueno, obviamente la señora no dijo nada de la Ley de Costas.


martes, 21 de mayo de 2013

21 de Mayo. Día europeo de la Red Natura 2000.




El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo.

"En España, el 30% de nuestro territorio forma parte de la Red Natura 2000, lo que da muestra de la gran riqueza en naturaleza y biodiversidad que poseemos. Con más de 2.000 espacios, somos el país que más superficie aporta a la red. Poseemos un gran patrimonio, lleno de oportunidades que tenemos que preservar y también, aprovechar los múltiples beneficios que nos ofrece.

La Comisión Europea ha estimado que los espacios Red Natura 2000 proporcionan a los ciudadanos europeos servicios vitales como el almacenamiento de carbono, el mantenimiento de la calidad del agua o la protección frente a inundaciones y sequías, valorados entre 200.000 y 300.000 millones de euros al año."

http://www.natura2000day.eu/ 


Ahora puedes contribuir con un simple gesto a apoyar esta gran causa entrando en la web.

martes, 14 de mayo de 2013

ALERTA: Rastro de pirómanos o incendiarios en el PN Montes de Málaga.

He de decir que lo he pensado mucho antes de titular de esta forma esta entrada. No me gusta el sensacionalismo con el que algunos medios (y no solo me refiero a los tradicionales) abordan unos temas que son muy serios con la única finalidad de captar lectores, televidentes o lo que sea.

Si lo he titulado así es porque después de analizar mucho el caso no puedo llegar a otra conclusión que no sea que lo que he visto no es fruto del azar, de la casualidad, por una simple cuestión de probabilidad. Si alguien, no obstante, opinase lo contrario y fuese todo este tema fruto de la visceralidad provocada por mi historia de amor eterna con Montes de Málaga, tiene abierto "El armador de casas rústicas" para argumentarlo.

Como saben los que me conocen, me siento enormemente ligado a este enclave desde siempre, escapándome cada vez que puedo de la urbe hacia sus pinares a través de Calle Barcenillas, Calle Los Pinos, etc. En mi último paseo volví a constatar la falta de educación y civismo de algunos ciudadanos con restos de basura de toda clase que amarga la visita a todo aquel con un mínimo de sensibilidad y de aprecio por la belleza del Parque Natural (también la pasividad de nuestra administración autonómica que parece haber dado la batalla por perdida), la presencia alarmante de especies invasoras (ese enemigo silencioso pero letal del que volveré a hablar en otro post)...

Pero lo que sin duda llamó mi atención fue lo siguiente: un reguero de cristales rotos situado entre el borde de la carretera y la ladera del monte, justo el lugar en el que haría más daño en un escenario de fuertes subidas de las temperaturas. Lo primero que pensé es que se trataba de vandalismo o de simple falta de civismo como dije hace unas líneas, pero me resulta muy improbable que tras una rotura de botella, los pedazos de esta se esparzan de la forma en la que vamos a ver a continuación.

Empecemos con esta imagen.




Aquí podemos ver en esta otra la carretera con la majestuosa sombra de los grandes pinos. No se observa apenas nada, pues los cristales se confunden con el gris del asfalto.




Pero si ampliamos más la imagen y rodeamos con círculos rojos la huella del crimen tenemos lo siguiente:



Obviamente, este rastro de cristales no se limitaba a esta franja sino que se distribuía de la forma que vemos durante un tramo más amplio del recorrido.

Recordemos que los cristales consiguen el efecto de una lupa proyectando los rayos del sol hacia las copas de los árboles y dando al traste en horas, quizás minutos, con bosques y ecosistemas que llevan décadas o siglos dándonos la vida. ¿Pirómanos o intereses espurios en que esto arda?

Esto ya está denunciado a la consejería (no obstante, pude retirar los más visibles y desplazar algunos a zonas de umbría). La gestion que hay que llevar a cabo en el caso de encontrarse en Andalucía un caso similar es siempre contactar con el Parque Natural o con la figura de gestión correspondiente a través de los datos oficiales de la web de la Consejería de Medio ambiente (www.juntadeandalucia.es/medioambiente)

No nos olvidemos que los incendios forestales son la más grave amenaza para el medio natural. Los andaluces ya hemos expresado que es la que más nos preocupa a nivel regional en el Ecobarómetro de Andalucía. Los registrados durante 2012 en Andalucía arrasaron un total de 10.795,3 hectáreas forestales, según las estadísticas de INFOCA. Tan solo recordar el sufrido en la provincia de Málaga en Septiembre se nos ponen a muchos los pelos de punta.

Es una lucha imprescindible en la que hay que estar siempre en el campo de batalla. Es una tarea de todos nosotros y de nuestras administraciones. La conservación de nuestro riquísimo patrimonio natural, de nuestros bosques, de nuestros ecosistemas, de la infinidad de especies que los habitan, merecen todo nuestro esfuerzo; la perdida de este, una derrota que no podemos permitirnos ni como sociedad ni como seres vivos que pretendamos seguir siéndolos.