martes, 27 de octubre de 2015

Sobre el informe de la OMS

Un informe de la OMS en manos de algunos medios y de las redes sociales tiene más peligro que Valentino Rossi en la última prueba del mundial de motos. Titulares como “dice la OMS que comer carne procesada produce cáncer” o “la carne, tan peligrosa como el tabaco según la OMS” son FALSOS. O mejor dicho, están tan simplificados o manipulados que el parecido con la realidad es pura coincidencia. La nota de prensa de ayer no ha dicho nada que no se intuyera desde hace años y no tiene por qué hacer variar en absoluto la alimentación de quien ya lleve unos hábitos de vida saludables. Lo nuevo es que ahora tenemos las evidencias, de enorme utilidad, que siempre nos aporta el método científico. 

¿Qué es lo que ha dicho la OMS sobre la carne? la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) lo que indica, adelantando datos de un estudio que verá la luz proximamente, es que (copio tal cual de la nota) "cada porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%." Las carnes procesadas serían salchichas, hamburguesas, jamón, etc. El aumento de este tipo de cáncer por cada porción de 100 gramos de carne roja al día podría ser del 17% (pero de esto último aún no se han hallado suficientes evidencias concluyentes). Es decir, según esto, un consumo moderado no tendría estos efectos. Más bien al revés, pues la carne también aporta nutrientes. Una persona tendría que llevar una vida de consumo DIARIO de estos alimentos y su probailidad de padecer este tipo de cáncer, en el primer caso, aumentaría “solo” un 18% por cada porción de 50 g de carne procesada que comiera diariamente. Un tipo de vida que muchos ya rechazamos desde hace años por razones obvias (enfermedades cardiovasculares, diabetes, pesadez de estómago, etc.). Por no hablar de las implicaciones del excesivo consumo cárnico en las emisiones de gases de efecto invernadero.


¿Ha dicho la OMS que el riesgo de consumir carne procesada respecto al cáncer es el mismo que el que produce el tabaco? De nuevo, no. La clasificación del IARC que engloba a este tipo de carne y a los cigarrillos en el mismo grupo (el 1) se hace en función de las evidencias científicas que existen y no de su peligrosidad. De hecho, según la propia OMS, 34.000 personas morirían al año en el mundo debido a estas carnes frente al millón que lo harían por tabaco.


Todo esto puede ser muy útil, ya que en el caso de las carnes procesadas el riesgo viene de las sustancias añadidas al desnaturalizar la carne para su conservación. Las industrias van a tener a partir de ahora la pelota en su tejado en lo que se refiere a la modificación de dichos procesos. Si se resistiesen, estos datos serán para administraciones y sociedad civil una herramienta valiosísima.


Pero sobre todo es importante incidir en que la ciencia, debido a su rigor, nunca va a darnos afirmaciones del estilo de “blanco o negro” o “bueno o malo” más propias del pensamiento mágico, de la ideología o de la religión, ya que trabaja siempre con porcentajes, dosis, continuidad en el tiempo... Variables que a algunos les cuesta incluir en un titular o en un post alarmista de facebook. 

Enlace a la nota de prensa original: http://www.iarc.fr/en/media-centre/pr/2015/pdfs/pr240_S.pdf




Foto: La opinión de A Coruña.

miércoles, 7 de octubre de 2015

La Junta cataloga las dunas de Marbella para garantizar su protección

Como no es una mala noticia no se compartirá cientos de veces en facebook, pero lo merece. Porque me consta que viene tras años de incansable trabajo de los compañeros de la Asociación Produnas y porque no hemos llegado a valorar en la medida necesaria la importancia de estos enclaves. 

Desde hace décadas se han visto como simple arena llena de hierbajos. La especulación urbanística y la sobreexplotación del litoral hicieron el resto. Es un error, pues los ecosistemas dunares actúan como defensa fijando la tierra contra los temporales. Cuantas veces no hemos sufrido un temporal de invierno que ha arrasado nuestras playas teniendo que gastar millones y millones en regenerarla. Un problema que suele repetirse año tras año. Pues eso no sería necesario si no hubieran sido eliminadas de nuestro litoral las dunas. ¡Como encontramos en la naturaleza la respuesta que a veces no somos capaces de ver los hombres! Además, en los ecosistemas dunares viven especies valiosísimas.

Las dunas presentan una interesante vegetación adaptada a soportar la fuerte insolación, la escasez de agua y el continuo azote del viento. En el cordón dunar marbellí especies como el barrón o el cardo marítimo y, en la proximidad de la playa, el perfumado narciso de mar. Más alejados de la costa, la sabina o el lentisco y todo el ecosistema que albergan de monte mediterráneo. En cuanto a fauna, gaviotas argénteas, mirlos, abubillas, mochuelos, cernícalos, chorlitejos patinegros. Las lagartijas colilarga y colirroja entre otros reptiles... Una maravilla de riqueza natural para disfrutar (ojo, si es posible andando por senderos habilitados, ya que el pisoteo podría perjudicar su dinámica natural) y celebrar este nuevo grado de protección.




Pinchar en la foto para leer el artículo de SUR

Foto: Josele Lanza.

jueves, 1 de octubre de 2015

Isla de Tenerife III. La Laguna.


Aquellos que defienden que el progreso sólo puede ser hijo de la piqueta, de un urbanismo desenfrenado o de un turismo masivo; quienes ven el pasado como un testigo incómodo deberían visitar San Cristobal de la Laguna en Tenerife. 

Dice la UNESCO, que le dió el sello de Patrimonio de la Humanidad, que se trata de un “ejemplo único de ciudad colonial no amurallada”. Sus calles conservan el trazado del siglo XV practicamente intacto (y eso sí que es único). En ellas puede uno perderse sin sobresaltos, con un turismo amable, que no agrede, con un urbanismo que ha respetado, restaurado y mimado uno por uno edificios que son auténticas joyas, con sus muros de piedra, sus balcones y cierros de madera, igual que hace siglos.
Y no por ello es una ciudad sin vida ni se ha quedado atrás en el avance de los tiempos, como lo demuestran sus comercios, sus bares de tapas, sus pubs y sobre todo sus gentes, en su mayoría tan alegres y atentas como las de cualquier otro sitio. Bueno, cierto encanto sombrío sí posee, sobre todo a partir de ciertas horas, como bien supo aprovechar el compañero y amigo Benjamín Barrett en su novela “La laguna de los olvidados”.


Existen varios modelos turísticos, distintas formas de hacer las cosas, distintos dogmas que uno tiende a no cuestionar hasta que viaja a ciudades como La Laguna. Muy recomendable.